43 AÑOS DEL GOLPE CÍVICO MILITAR: MEMORIA, VERDAD, JUSTICIA Y SOBERANÍA

Por Jerónimo Guerrero Iraola, secretario General de Diecisiete.


A 43 años del golpe cívico militar, resulta imprescindible indagar en torno a la consagración de los derechos fundamentales.

Memoria, Verdad y Justicia constituyen tres pilares vertebradores de nuestra democracia. En ellos se mancomunan el pasado, el presente y el futuro.

La República Argentina atraviesa un período de fuerte retracción de derechos. Esto implica que cientos de miles de personas son arrojadas por el Estado a situaciones de extrema vulnerabilidad: pobreza energética, severos déficits alimentarios, entre otras circunstancias que impiden el ejercicio de las libertades más elementales, y obturan cualquier posibilidad de desarrollo.

Es imposible no referirse a los dolores actuales al reflexionar sobre el impacto del terrorismo de Estado en nuestra vida político/institucional. El germen de todo proceso de exterminio es el odio a las alteridades (a ese/a otro/a) que es llevado a límites inhumanos, y un proceso de individuación extrema en la que se busca el quiebre de todo lazo de solidaridad social.

Así, en estos días asistimos al florecer de discursos estatales discriminatorios, a normas que restringen derechos de personas migrantes, mientras se busca instalar que la salvación o la penuria están ligadas a decisiones individuales.

Por ello, este 24 de marzo queremos, desde Diecisiete, hacer un llamado a la construcción colectiva. Abrazarnos en un canto común, recoger las memorias y las luchas de aquellos/as que soñaron un mundo más justo y solidario; entender que sin verdad los pueblos permanecerán dormidos, anestesiados, y que sin justicia es imposible edificar un modelo de país.

La pedagogía de paz de nuestras Abuelas, junto a su inteligencia y sentido estratégico para enfrentarse al proyecto de olvido e injusticia, deben constituir los insumos desde donde accionar sobre nuestras realidades cercanas.

A 43 años del golpe cívico militar, desde Diecisiete seguimos exigiendo juicio y castigo a los culpables y enarbolando el Nunca Más como bandera. Sólo así podremos construir una Patria Libre, Justa y Soberana.